Me ha salido un cliente y me pide factura. ¿Qué hago?

 
 

Ayer estabas a tu rollo, tranquilamente.

Hoy esa persona que necesita que le hagas un trabajo te ha escrito por WhatsApp.

Habéis hablado de cuándo entregarlo.

Habéis hablado del precio y estáis de acuerdo.

Y todo ha ido bien hasta que te ha escrito:

“Venga, adelante. ¿Me lo facturas todo al final o por partes?”

Y te han entrado los nervios.

Porque el trabajo te interesa.

Quieres cobrarlo.

Pero te pide factura, qué putada.

Tú no estás de alta en autónomos.

Así que piensas que no puedes emitir una factura.

Y si te das de alta, para una cosa tan pequeña, entre el lío que es y el dinero de la cuota, no te sale a cuenta.

Así que, sintiéndolo mucho, no va a poder ser.

Qué pena.

El dinero te venía bien.

Pero es que es mucho más que dinero.

Es ampliar tu red de contactos.

Labrarse una reputación.

Crecer profesionalmente.

Quizá de esta experiencia acabe saliendo un negocio.

O quizá sigas trabajando para una empresa, pero ahora puedes decir en las entrevistas que no solamente sabes hacer el trabajo, sino que has estado hablando cara a cara con el cliente, negociando el precio, negociando las condiciones, gestionando expectativas.

Una lástima.

Entonces ¿qué hago?

Si te ha salido un cliente y te pide factura, es una buena noticia, no hay que ponerse nervioso, lo que hay que hacer es celebrarlo.

Y cuando termines de celebrarlo, hay que comprobar si ese trabajo es una cosa puntual.

Si el trabajo que vas a hacer es realmente puntual, es posible hacerlo legalmente:

entonces es muy probable que puedas emitir una factura (o dos, o las que necesites) sin tener que darte de alta en autónomos.

Si quieres la respuesta general con más detalle, en este artículo lo explico paso a paso.

Eso sí, hay que hacer las cosas bien. No queremos problemas con Hacienda.

“Vamos a jugar a un juego”

Hacienda es un monstruo que te obliga a jugar a un juego.

Y tú no conoces las reglas de ese juego.

Abrir una carta de Hacienda es como aparecer en la habitación de la película Saw.

No puedes negarte a jugar, no entiendes las reglas, hay un muerto a tu lado (ese amigo tuyo al que Hacienda le metió un palo).

Al final decides cortarte un pie: pago los 100 euros que me piden, pero que se termine ya este sufrimiento.

No es necesario cortarse un pie

En realidad Hacienda nos parece un monstruo porque hay mucho desconocimiento.

Por muy mala fama que tenga, hay unas normas a las que atenerse y si las cumples, no tiene por qué salir nada mal.

Al final se trata de que pages lo que tengas que pagar y que informes de lo que tengas que informar.

Desde hace más de 10 años yo facturo esporádicamente, pago mi IVA, mi IRPF y no tengo problemas.

Es verdad que alguna vez se me ha olvidado presentar algún documento.

Un fallo tonto que no tuvo consecuencias, pero que me robó un par de noches de descanso.

Eso no te va a pasar a tí, porque he desarrollado un sistema para evitar esos fallos que se pueden evitar con un poco de guía.

Ejemplo práctico

Trabajas en una oficina y, fuera de tu empleo, sabes bastante de diseño.

Una conocida tiene una tienda y te pide que le diseñes un folleto que quieren repartir en una feria.

Diseñar un folleto es un trabajo con inicio y fin.

Tiene un momento en el que empieza y un momento en el que acaba.

No vas a vender ropa en la tienda.

Te pagará 450 euros y necesita factura porque es una empresa.

Antes de decir que sí, compruebas si puedes facturarlo como un encargo puntual, sin necesidad de alta en autónomos.

Lo comunicas a Hacienda, haces el trabajo, pasas la factura y declaras el ingreso.

Pero ahora tu conocida, que ya es clienta te dice:

“Oye, esto ha ido muy bien. Ahora quiero que nos hagas todos los carteles, las publicaciones de Instagram y las campañas de cada mes”.

Esto es ya una actividad profesional continuada.

Y aquí tendrás que darte de alta. Pero te das de alta con un empleo extra ya consolidado.

Ya no importa tener que pagar, porque sabes que durante un tiempo vas a cubrir los gastos de sobra.

Has conseguido un trabajo extra sin arriesgar dinero, paso a paso.

Esto ha sido un ejemplo para que se entienda, pero esto ocurre. Yo conseguí un empleo de esta forma.

¿Qué hay mejor que una entrevista de trabajo que poder demostrar lo que sabes hacer?

Conclusión

Si te ha salido un cliente y te pide factura, no entres en pánico.

Pero tampoco improvises.

Primero comprueba si el encargo es puntual, si no hay continuidad, qué obligaciones tienes con Hacienda y si la situación puede encajar sin darte de alta como autónomo.

La idea no es buscar un truco.

La idea es cobrar un trabajo concreto de forma legal, sin pagar una cuota que no te corresponde pagar, y sin hacer cosas raras.

Cuando lo miras así, todo se vuelve más claro.

Cada caso es diferente y la responsabilidad última es tuya, como todo lo que hagas en la vida.

Pero puedes hacer una pequeña comprobación rápida.

Comprueba si tu caso encaja con el test gratuito de 30 segundos.

Comprobar si mi caso encaja

Descubre en 30 segundos si puedes hacerlo

(te pediré el email después de que lo compruebes, no antes)