He vendido un curso y me piden factura

 
 

Te han llamado para dar un pequeño curso, una formación.

Quizá se trata de una formación presencial.

Puede que sean unas sesiónes online.

O incluso has preparado unos vídeos, una clase en directo o un taller para una empresa.

Y todo iba bien hasta que alguien dijo:

“Genial, pásanos factura y te pagamos”.

Y de repente ya no te preocupa el curso: te preocupa la factura.

Porque lo que debería ser una noticia se ha convertido en un problema.

¿Factura? ¿De dónde vas a sacar una factura? ¿Puedo facturar con mi DNI?

¿Puedo cobrar este curso sin hacerme autónomo?

Depende.

Si has dado un curso y te piden factura, puede ser posible facturarlo sin darte de alta como autónomo.

Si se trata de algo realmente puntual, no habitual y es un servicio que prestas a una empresa, y además lo declaras correctamente, entonces no hay problema.

Pero no siempre es así.

La formación puede ser un encargo aislado.

O puede ser una actividad económica continuada.

La diferencia importa.

No es lo mismo que una empresa te contrate para dar una charla de dos horas un viernes, que vender cursos a particulares todos los días, tener una página de venta abierta, captar alumnos y repetir ediciones.

En el primer caso puede haber margen para estudiar si encaja como trabajo puntual.

En el segundo, probablemente estás desarrollando una actividad económica y tendrás que darte de alta.

No hay trucos mágicos que puedas hacer; si tienes que darte de alta y pagar la cuota, no te lo puedes saltar.

Pero es verdad que en algunos casos no hay obligación de darse de alta.

Y eso es justo lo que trabajamos aquí.

Hacienda también cuenta

No confundas Hacienda con la Seguridad Social. Son dos cosas distintas y ambas pueden tener obligaciones diferentes.

Aunque no tengas que darte de alta en autónomos eso no significa que para facturar simplemente hagas un documento que pone “curso” y una cantidad en euros.

Sí que tienes que cumplir con tus obligaciones con Hacienda.

Tienes que tener en cuenta el IVA.

Y la retención de IRPF.

No conviene improvisar aquí.

Ese es uno de los errores más frecuentes.

Ejemplo práctico

Imagina que trabajas desarrollando software y una empresa te pide una formación de tres horas sobre cómo programar usando IA y TDD.

Te conocen porque una antigua compañera te recomendó.

Preparas la sesión.

La impartes un jueves.

Cobras 700 euros.

No ofreces cursos en una web.

No tienes alumnos inscritos ni campañas de captación.

Es una colaboración aislada.

En ese caso, puede tener sentido facturar ese curso sin darte de alta como autónomo, pero por supuesto, cumpliendo con Hacienda.

Pero aun así, mucha gente rechaza este tipo de oportunidades por miedo a la factura.

Conclusión

Si has vendido un curso y te piden factura, no te asustes.

Puede que sea un encargo puntual y que tengas opción de cobrarlo legalmente sin hacerte autónomo.

También debes mirar cómo cumplir con Hacienda, qué impuestos corresponden y qué datos debe llevar la factura.

La diferencia entre “he dado un curso una vez” y “vendo cursos” es clave.

Por cierto, seguro que ya sabes que lo complicado no es dar el curso.

Lo complicado es cobrarlo. Pero de ese problema ya nos encargaremos.

De momento, comprueba si tu caso puede encajar.

Haz el test gratuito de 30 segundos.

Comprobar si mi caso encaja

Descubre en 30 segundos si puedes hacerlo

(te pediré el email después de que lo compruebes, no antes)