Diferencias entre freelance y autónomo
Los términos freelance y autónomo suelen utilizarse como si significaran exactamente lo mismo.
Una empresa busca un freelance para hacerle una página web.
Un diseñador dice que trabaja como freelance.
Un programador empieza a aceptar pequeños encargos y dice que se ha hecho freelance.
Pero ser freelance y estar dado de alta como autónomo no son exactamente la misma cosa.
Y entender la diferencia es importante, porque quizá puedas empezar a trabajar por tu cuenta sin lanzarte directamente a pagar una cuota mensual de autónomos.
¿Qué es un freelance?
Un freelance es, sencillamente, una persona que trabaja por cuenta propia.
En lugar de trabajar mediante un contrato laboral para una única empresa, presta servicios a sus propios clientes.
Por ejemplo, una empresa necesita una nueva página web, pero no quiere contratar a un programador en plantilla. En su lugar, encarga el trabajo a un profesional independiente.
Ese profesional es un freelance.
El término describe principalmente la forma de trabajar y la relación que mantienes con el cliente. No es un régimen especial de la Seguridad Social ni una figura jurídica distinta.
¿Qué es un autónomo?
La Seguridad Social considera trabajador por cuenta propia o autónomo a quien realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin estar sujeto a un contrato de trabajo.
No lo digo yo, lo dice la Seguridad Social: definición oficial de trabajador autónomo en la web de la Seguridad Social.
La palabra más importante de esa definición es habitual.
No habla simplemente de alguien que realiza un trabajo y cobra por él. Habla de alguien que desarrolla una actividad económica de manera habitual.
Entonces, ¿cuál es la diferencia?
Freelance trabajas por cuenta propia, haces encargos para otros.
Autónomo trabajas por cuenta propia de forma habitual.
Pero ¿qué pasa si aparece un primer encargo cuando todavía no existe una actividad habitual?
Imagina que una empresa te pide que le prepares una página web (o una traducción, o un reportaje fotográfico, o una aplicación para su departamento de almacén…)
Es un trabajo profesional realizado por cuenta propia. En ese sentido, estás trabajando como freelance.
Sin embargo, ese único encargo no significa necesariamente que hayas iniciado ya una actividad habitual que vayas a mantener todos los meses.
Por eso puedes ser freelance sin estar todavía dado de alta como autónomo, siempre que se trate realmente de una actividad puntual y las circunstancias concretas no demuestren que existe habitualidad.
Como ya habrás intuído, no tiene nada que ver con facturar menos del SMI, ni ninguna otra cantidad de dinero.
No te tires a la piscina antes de tiempo
Cuando aparece el primer cliente, es fácil pensar que tienes que darte inmediatamente de alta como autónomo.
El problema es que todavía no sabes si aparecerá un segundo cliente.
Tampoco sabes si has calculado bien el precio, si el trabajo te resultará rentable o si te gusta tratar directamente con clientes, que también es importante.
Darte de alta desde el principio significa asumir una cuota y nuevas obligaciones antes de saber si tu actividad va a tener continuidad.
En una actividad profesional puntual, prestada a una empresa, puedes plantearte ese primer trabajo como una fase previa.
Eso sí, también tendrás que hacer las cosas correctamente: acordar las condiciones, darte de alta en Hacienda cuando corresponda, emitir la factura, declarar los ingresos y presentar los impuestos aplicables.
Facturar sin ser autónomo no significa facturar sin pagar impuestos.
Tu primer encargo como freelance puede servirte para comprobar si realmente puedes trabajar así. No es para todo el mundo.
La forma más sencilla de probar es usar este material con todo ya reunido, que te guiará por todo el proceso.
Porque esto no se trata únicamente de rellenar una plantilla de factura.
Verás (y escucharás en audio 🔊) explicado paso a paso:
- Cómo poner precio a tu trabajo.
- Qué decirle al cliente.
- Los errores de negociación que más caros pueden salir.
- Qué presentar a Hacienda y cuándo.
- Cómo organizar toda la documentación para evitar problemas con Hacienda en el futuro.
Se trata de aprender a gestionar un trabajo profesional desde que aparece el cliente hasta que cobras, presentas los impuestos y archivas correctamente toda la documentación.
Pueden ser muchos meses desde que aceptas hasta que cierras tus obligaciones con Hacienda así que mejor saber cómo organizarse.
Y oye, si después los clientes siguen llegando y la actividad se vuelve habitual, habrá llegado el momento de darte de alta como autónomo. Pero para entonces ya tendrás experiencia, un sistema y muchas menos posibilidades de cometer errores.
Rellena el quiz para ver si puedes facturar sin ser autónomo:
¿Sabes si puedes facturar sin alta en autónomos?
✅ No te pediré el email hasta comprobar si tu caso encaja.
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